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El taller en invierno
Inspiración

Olha

El taller en invierno

Trabajar con flores cuando fuera no hay ninguna cambia lo que sale de la mesa.

En verano trabajo con la ventana abierta y las flores de fuera entrando por el rabillo del ojo. En invierno no hay nada, y eso se nota en lo que hago.

Los colores de invierno me salen más apagados sin proponérmelo. Más ciruela, más verde oliva, más blanco roto. Cuando reviso las piezas del año por fecha, se ve la estación sin mirar el calendario.

También cambia la arcilla. Con la casa a diecinueve grados la masa está más dura y hay que trabajarla más antes de estirarla, así que los pétalos salen algo más gruesos. En agosto pasa lo contrario y hay que meter la masa en la nevera.

Me gusta que el material tenga opinión. Con una máquina esto no pasaría, y todas las piezas de enero serían idénticas a las de julio.

Es la parte que no se puede explicar en una ficha de producto, pero está ahí.

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